OPINIÓN | "La creencia es contagiosa".

Publicado el 29 de enero de 2026, 9:45

Rafa Beviá (Director General del Español de San Vicente desde 2015-actualidad).

 

Durante estos once años las he visto de todos los colores, dinámicas de todo tipo y dificultades por el camino que hemos ido superando cada jornada y temporada. He podido vivir desde un playoff, un ascenso, a permanencias holgadas y otras en los despachos tras sufrir cosas raras del fútbol en una última jornada, también permanencias muy ajustadas pero igual o más satisfactorias. Al final la conclusión y el aprendizaje es que las cabezas de los futbolistas, directivos y staff técnico del momento nos han enseñado muchas cosas ya que el fútbol no guarda una fórmula infalible para alcanzar el éxito. Centrándonos en el momento actual el Español de San Vicente que ocupa puestos de descenso a "Lliga Comunitat" y que sufrió el contratiempo de un empate en casa en el descuento en un partido prácticamente ganado frente a un rival directo (2-2) y posterior derrota en la Nucía (1-0) esto puede pesar como una losa en las cabezas, sin duda la persona más crítica, cruel y dura somos nosotros mismos con nosotros en nuestra mente. Si algo he detectado en estos años son frases tóxicas que aparecen ante la derrota y que son tan dañinas como un virus: "Siempre nos pasa lo mismo", "No le ganamos a nadie" bla bla bla... ese pensamiento tóxico se contagia como una pandemia pero en realidad no es más que miedo de uno mismo al fracaso y que inconscientemente traslada al resto.

 

Esta situación cuando estás en la zona baja de la tabla pesa al futbolista y al vestuario en lo emocional pero en general si algo he aprendido estos años es que la negatividad, victimismo y las excusas buscando factores ajenos o compañeros e incluso apelar a la suerte te hunden. La creencia del grupo en la consecución de pequeños objetivos es la base de todo y te llevan a alcanzar un objetivo mayor con el paso del tiempo. En estas situaciones la receta no garantiza el éxito pero es clara: Trabajar más durante la semana (para limpiar las cabezas), poner todos los sentidos en cada acción desde la responsabilidad y creer en cada minuto del partido no solo en uno mismo también en el compañero porque cada detalle en el partido puede resultar determinante: no cortas un balón y te pillan en una contra, saltas a destiempo a una marca que no te corresponde y activas una jugada rival que termina en gol etc... Sobre el papel todo esto es muy agradecido escribirlo pero la realidad  en un grupo de 25 tíos que todos sean capaces de interiorizar estas cuestiones es otra y no es sencilla por eso nunca he enviado la función de los entrenadores creo que dentro del fútbol es de las funciones más difíciles y nuestro cuerpo técnico está trabajando no solo en lo táctico, también en lo anímico y emocional.

 

La fortaleza mental es un alto porcentaje del futbolista, de hecho muchos jugadores con un talento innato en esto del fútbol en las principales canteras del los colosos de la liga no llegan más arriba por una cuestión de fortaleza mental (al margen de cualidades técnicas), ojo que no se mal interprete no estoy diciendo que en el Español de San Vicente actual falte fortaleza mental, estoy diciendo que para cualquier ser humano que practica un deporte ya sea profesional u amater es normal los momentos de duda o bajón como en nuestras vidas personales más allá del deporte. La idea que estoy poniendo sobre la palestra es la importancia de creer no en un objetivo a largo plazo, se trata de creer en cada acción de un partido y mantener el equilibrio ante las adversidades a corto plazo, cualquier competición es una carrera de resistencia en donde no puedes perder el paso y en cada caída tienes que levantarte inmediatamente. Esta semana el Español de San Vicente juega en casa frente al Villarreal "C" que cuenta con algunos de los mejores jugadores S19 de la Comunidad Valenciana (ya estoy poniendo excusas) y no lo digo yo, lo dice la clasificación cuartos con un fútbol vistoso (más excusas) pero si el Español de San Vicente es capaz de creer más que su rival en cada acción tendrá un alto porcentaje para conseguir la victoria porque tiene la calidad que exige la categoría. 

 

¿Y que pasa si caes derrotado?, que ese ser cruel, despiadado y tóxico que es tu propia mente empezará a intentar autoconvencerte como jugador que no se puede o de que no eres lo suficientemente bueno pero créanme al día siguiente saldrá el sol y no pasará absolutamente nada más allá de tu sufrimiento mental. En estos años he entendido que salvo los 6-7 primeros clasificados el resto de la tabla sufrimos para salvar la categoría (eso es una realidad), vivir con angustia y agonia durante el campeonato no es saludable. Ese miedo a perder o no conseguir un resultado es la primera barrera para lograrlo, no hay que confundir con pasividad o relajación, todo lo contrario hay que estar con el cuchillo entre los dientes (metafóricamente hablando) y todos los sentidos en cada acción de partido pero con la convicción firme, sólida e inquebrantable, creencia y responsabilidades necesarias porque eso es lo que te lleva al éxito. Somos humanos, es algo natural que las dudas aparezcan ante las adversidades que nos encontramos en el camino pero la creencia es la base de todo y créanme que es contagiosa.